Es uno de los enfoques más eficaces para intervenir sobre diferentes problemáticas.
Se podría definir como el arte de resolver problemas complicados con soluciones aparentemente sencillas.
El psicoterapeuta estratégico se sirve de una serie de tácticas flexibles y de instrumentos que puedan adaptarse a los diferentes pacientes y a los diversos problemas en tratamiento. El terapeuta prescribe al paciente en cada sesión una serie de tareas que éste deberá llevar a cabo en el tiempo transcurrido entre las sesiones.
La validez del diálogo estratégico reside en el hecho de que este cambio no es advertido como una imposición externa, sino como la disolución natural del malestar y el conflicto.
